Tres fragmentos de Esperanza Activa: cómo enfrentar el caos en el que estamos sin enloquecer, de Joanna Macy y Chris Johnstone (New World Library, 2012).

1) Tres relatos de nuestro tiempo (294 palabras)
En cualquier gran aventura, siempre hay obstáculos en el camino. El primer escollo, sin más, es advertir de que, como civilización y como especie, estamos frente a un punto crítico. Viendo a la mayoría de nuestra sociedad, y las prioridades expresadas u objetivos perseguidos, es difícil notar grandes indicios de tal conciencia. Procuramos dar explicación a la inmensa brecha entre la escala de la emergencia y la dimensión de la respuesta describiendo cómo nuestras percepciones se moldean según el relato con el cual nos identificamos. Delineamos tres relatos, o versiones de la realidad, cada uno actuando como una lente a través de la cual vemos e interpretamos lo que está ocurriendo.

En el primero de ellos, “Negocios como de Costumbre”, el supuesto definitorio es que no hay mayor necesidad de cambiar el modo en que vivimos. El crecimiento económico es considerado esencial para la prosperidad, y la trama central se enfoca en salir adelante. El segundo relato, El Gran Desmoronamiento, dirige la atención a los desastres hacia los cuales nos están llevando los “Negocios como de Costumbre”, así como a aquellos ya ocasionados.

El tercer relato es sostenido y encarnado por quienes saben que el primer relato nos está llevando a la catástrofe y se niegan a dejar al segundo tener la última palabra. Entrañando la aparición de respuestas humanas nuevas y creativas, este tercer relato es sobre la transición histórica desde una sociedad industrial abocada al crecimiento económico, hacia una sociedad sustentadora de la vida, comprometida con la sanación y recuperación de nuestro mundo. Llamamos a este relato El Gran Giro. No tiene sentido discutir acerca de cuál de estos relatos “tiene la razón”. Los tres están ocurriendo. La pregunta es detrás de cuál queremos poner nuestra energía.

2) Cambio Discontinuo (284 words)
Si vemos al cambio como algo que ocurre incrementalmente, a un ritmo estable y predecible, en el cual el progreso –o la falta de él-- en una década da una relación de lo que puede ocurrir en la siguiente, podemos resultar muy desmoralizados. Pero unido al cambio continuo, también está el cambio discontinuo. Pueden ocurrir virajes repentinos de maneras que nos sorprendan; estructuras que parecen tan fijas y sólidas como el Muro de Berlín pueden colapsar o ser desmanteladas en tiempos muy breves. Una noción del cambio discontinuo nos abre a una genuina sensación de posibilidad.

Consideremos lo que le ocurre a una botella de agua cuando queda en el congelador. Mientras se enfría, hay un cambio regular, continuo, en su temperatura. El agua no cambiará demasiado en apariencia hasta que comience a acercarse al umbral crítico de su punto de congelamiento. Entonces, al atravesarlo, ocurre un proceso extraordinario. Se forman minúsculos cristales, y cuando lo hacen, otros cristales se forman alrededor de aquellos cristales, hasta que hay un movimiento masivo de cristalización en el agua que rápidamente cambia el estado de líquido a sólido. Esto es cambio discontinuo.

En el cambio discontinuo, se cruza un umbral en el cual, en vez de ocurrir más de lo mismo, sucede algo diferente. Hay un salto a un nuevo nivel, una apertura a un nuevo conjunto de posibilidades. Podríamos pensar que es imposible que una pequeña cantidad de agua quiebre algo tan duro como el vidrio, pero a medida que el hielo se expande, rompe la botella. Aun cuando no vemos un resultado manifiesto de nuestras acciones, podemos estar contribuyendo a un cambio aun inadvertido, que acerque la situación a un umbral donde algo se cristaliza.

3) Co-inteligencia (250 words)
En toda situación, hay posibilidades latentes esperando manifestarse. En estados de ensoñación visionaria entrevemos dichas posibilidades. Cuando esas imágenes visionarias decantan en nuestro interior, pueden trabajar a través nuestro y materializarse en nuestras acciones. La misma visión puede captar a varias personas y congregarlas en una comunidad de fines compartidos. Desde esta mirada, un impulso visionario no es algo que inventamos; es algo a lo cual servimos.

Si bien este concepto de indicios visionarios orientadores se amolda cómodamente a las perspectivas espirituales y sistémicas, entra en conflicto con la cosmovisión ultra-individualista del mundo industrializado. En este modelo, el pensamiento y la inteligencia están situados dentro de los individuos; si a alguien se le ocurre una buena idea, tal idea es considerada su propiedad. Cuando la posesión de las ideas es privatizada, las innovaciones que podrían ayudar a nuestro mundo se mantienen a menudo en secreto hasta que pueden ser explotadas para beneficio personal o corporativo. ¿Qué le pasaría a un cerebro si los grupos separados de neuronas adoptaran ese enfoque?

El pensamiento sucede a través de las células cerebrales más que dentro de ellas, y la inteligencia es una propiedad resultante de las células trabajando juntas como un todo más grande. Vernos similares a células cerebrales nos abre a una manera completamente nueva de pensar sobre la inteligencia. La co-inteligencia es definida por el Instituto de la Co-Inteligencia como “acceder a la sabiduría del todo a favor del todo.” Si nos pensáramos como parte del equipo de la vida en la Tierra, ¿podríamos acceder a la sabiduría del mundo para el beneficio de todos?

With thanks to Marina Williams for translations